Hoy ha llegado a mis oidos una historia cuanto menos, espeluznante:
Chica conoce chico, chico tremendo, of course, que la invita a unas copichuelas en la disco.
Chica se deja seducir por chico tremendo y la noche sigue su curso natural.
Las hormonas y las tansaminasas de la chica se alteran, y como no, acepta la gentil invitación de chico tremendo a continuar "la velada" en su casa.
Hasta aquí todo normal, normal hasta que la chica pierde el conocimiento porque chico tremendo (¡¡¡tremendo cabrón!!!) le adereza sutilmente las copichelas hasta dejarla inconsciente.
Pues bien, la chica en cuestión se despertó únas cuentas horas después desnuda en una bañera llena de hielo y lo primero que vio fue este mensaje en el espejo: llama a un médico porque te quedan menos de dos horas de vida.
Tras las indicaciones de la policia se miró la espalda y resulta que le habían robado los riñones, que según dicen, en el mercado negro están más codiciados que el caviar iraní.
Cómo está el mundo. Sales una noche, te encuentras con un prícipe azul que se parece a Jack Shephard (o al menos eso me gustaría a mi...) y resulta ser el mismo Jack el destripador in person armado con un kit de cirujano.
Hay que joderse, ya no se puede ni ligar tranquila... Ya no sólo te expones a que te roben el corazón, como te descuides te roban los riñones, la córnea, los ojos, y hasta el alma!
Lo único que me tranquiliza es saber que a mi el hígado ni me lo tocan... A no ser que los hígados empapados de Brugal, Bombay y Hendrik's también se los rifen en el mercado negro.
27/4/10
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario