15/7/09

Yo no quiero un amor civilizado...

Yo no quiero un amor civilizado,con recibos y escena del sofá;yo no quiero que viajes al pasado
y vuelvas del mercado
con ganas de llorar.

Yo no quiero vecínas con pucheros;
yo no quiero sembrar ni compartir;
yo no quiero catorce de febrero
ni cumpleaños feliz.

Yo no quiero cargar con tus maletas;
yo no quiero que elijas mi champú;
yo no quiero mudarme de planeta,
cortarme la coleta,
brindar a tu salud.

Yo no quiero domingos por la tarde;yo no quiero columpio en el jardin;
lo que yo quiero, corazón cobarde,

es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

Yo no quiero juntar para mañana,
no me pidas llegar a fin de mes;
yo no quiero comerme una manzana
dos veces por semana
sin ganas de comer.

Yo no quiero calor de invernadero;
yo no quiero besar tu cicatriz;
yo no quiero París con aguacero
ni Venecia sin tí.

No me esperes a las doce en el juzgado;
no me digas "volvamos a empezar";
yo no quiero ni libre ni ocupado,
ni carne ni pecado,

ni orgullo ni piedad.

Yo no quiero saber por qué lo hiciste;
yo no quiero contigo ni sin ti;
lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.
Joquin Sabina
Contigo


¿Dónde hay que firmar?

13/7/09

LIBERTAD Vs POSESIÓN

Sorry, devoro Cosmopolitan y una de mis películas es Memorias de Africa, que le vamos a hacer. Me falta un gato sin nombre, como a Holly Golightly. Una pena que no me entusiasmen los gatos.

Quizás sea todo un tópico, y para muchos también una ñoñez, pero Memorias de Africa me llega al alma. Todas y cada una de las incontables veces que la he visto.

No sueño con príncipes azules, tampoco creo en ellos, pero Redford es mucho Robert... Dejando de lado los encantos evidentes, la música, los paisajes, la sensualidad que se desprende de lavar una maraña de pelo en medio de la sabana al compás de una poesía, o la magia de un cuento hipnótico junto a una chimenea, aderezado con cognac... La magia de la historia gira en torno al nivel de respeto y complicidad que alcanzan los personajes, todos, pero en particular, Denys y Karen.
Complicidad, entendimiento y respeto sin llegar a comprometerse demasiado, sólo lo estrictamente necesario para satisfacer su bienestar individual y su deseo, y cuando hablo de deseo, no me refiero al puramente físico, incluyo el espiritual, el intelectual, y el deseo de conocer, saber, entender, y aceptar, todo lo qué hay en el mundo del otro.
Y todo esto sin llegar a deteriorarse por la rutina y los cánones establecidos de lo que se supone que debe ser o hacer una pareja.

Es amor en estado puro. La libertad contra la posesión.

El dilema surge cuando de repente te das cuenta de que quieres que esa persona forme parte de tu vida... Será cosa del capitalismo, pero tenemos la ferviente necesidad de poseer.

Denys: Me lo has arruinado.
Karen: ¿El qué?
Denys: El gusto por estar solo.

¿Que se supone que es el amor sino esto? El día menos pensado descubres alguién a quién admiras, que te hace sentir más viva, y que además te despierta tantas emociones e inquietudes, tantas cosas que en su ausencia no existian, que de repente te hacen estar mejor de lo que estás sóla contigo misma.
Y entonces decides cambiar de estado, porque se supone que el cambio siempre es para mejor. Lo que viene después ya lo conocéis.

Según Denys para los leones todo este asunto es mucho más sencillo... Pero no es nuestro caso. Amamos, pensamos, sentimos, sufrimos, no nos conformamos, y complicamos.
Afortunadamente, porque sin esa lucha entre la libertad y la posesión sería difícil mantener la magia del amor.
Denys: No somos propietarios. Aquí sólo estamos de paso.
No estaría de más ser un poco menos capitalistas de vez en cuando, amorosamente hablando claro...

12/7/09

Estoy perdida... ¿Eso tiene arreglo?




-Estoy perdida, ¿Eso tiene arreglo?
-No. Sí. Ya se arreglará.
- ¿De veras? Fíjate en ti.
- Gracias. Cuánto más sabes quien eres y lo que quieres, menos te afectan las cosas.
- Ya. Es que aún no sé lo que quiero ser… ¿Sabes? Quise ser escritora pero odio lo que escribo y… intenté hacer fotos pero eran muy mediocres. Todas las chicas pasan por una fase de fotógrafas… y por querer un boli, ¿sabes? Y haces fotos tontas de tus pies…
- Ya lo averiguarás. No te preocupes por eso, sigue escribiendo.
- Pero esque soy mala.
- Eso es lo bueno.


Brillante diálogo de LOST IN TRANSLATION.


Dicen que esto de escribir es terapéutico, sobre todo escribir "a bocajarro" sin una temática concreta, simplemente plasmar en una página lo que te pasa por la cabeza en un momento dado.
Hablando esta mañana con unos amigos el tema ha salido a colación:


B-Me he decidido a escribir mi propio blog
N- Ah si? que bien!
B-24 horas de hibernación dan para mucho...
N-Pero, ¿Vas a escribir sobre algo en particular? o simplemente en "plan vomitar" lo que te pase por la cabeza.
B-Eso mismo. Cualquier cosa que me pase por la mente, o cualquier cosa que me provoque una emoción que necesite compartir.


Un día será a raiz de una canción, de una frase, de una discusión, de una frustración, otro será como vía de escape para canalizar la energía y no acabar destrozando la cristalería de Habitat. O el diálogo de una película, como en este caso, que nunca me cansaré de ver y releer.


Antes de continuar, quiero aclarar que nunca he estrellado copas, platos o similares, contra la pared ni contra ningún individuo. Ganas no me han faltado, y he de reconocer que la terapia del derrumbing es mucho más tentadora que la de escribir un blog... Pero por ahora mis bipolaridades no han llegado a esos extremos. Quién sabe dentro de una semana. O mañana.


Así que aquí estoy, como Charlotte , en la fase de escribir, no sé si bien o mal, pero escribo. Quizás dentro de un mes sea la fotografia, o el tango, y benditas aficiones! porque como me dé por coleccionar Manolos, o por hacerme espía y coleccionar hombres a lo Matahari, el asunto sería un poco más preocupante.


Y como Charlotte , también hay días en los que estoy perdida, y lo veo todo negro, y estoy muy segura de que lo que me preocupa no tiene arreglo. Pero por suerte, ese velo negro se disipa en cuestión de segundos.
Soy muy dada a eso de tocar fondo, derrumbarme, y rápidamente levantarme con energia renovada y mucha más fuerza de la que tenía antes de hundirme.
Suelo aplicar eso de: Si el problema tiene solución deja de ser un problema.
Ese y otros "mantras" que más de una vez me llevan a perderme con premeditación y alevosía... "Me encanta perderme porque me encuentro sin buscarme"; "Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos". Esto último es cosa de Cortázar, que de escribir y perderse creo que sabía bastante más que yo, pero lo he hecho mío.
Me pierdo. Me encuentro. Y me encanta.


No importa demasiado si te pierdes o te equivocas de camino, porque como dijo Alicia: siempre se llega a alguna parte si se camina lo suficiente.

11/7/09

NO TODO EL MUNDO ES CAPAZ DE MIRARTE Y VERTE

El título de este primer delirio-post-disertación, surge de una frase que leí hace tiempo y que hasta el día de hoy, nunca ha dejado de merodear en mi cabeza.

Fue hace unos cuantos años, leyendo cosmo o derivados -lo reconozco, devoro Cosmopolitan, Elle, Vogue, Glamour, InStyle... a mucha honra, y porque yo lo valgo- a lo que iba, dicha frase salió de la boca de un actor español coetáneo de Bardem, algo que no sería relavante si no fuese por la pequeña animadversíón que el susodicho y su círculo me suscitan.

Era uno de esos nostálgicos (y probablemente resacosos) domingos, en los que me encontrada ensimismada en la lectura de algo tan profundo como la cosmo o derivados, cuando en una entrevista leí algo todavía más profundo que me despertó de mi letargo dominguero: "No todo el mundo es capaz de mirate, y verte" ahí quedó eso, y mi mente empezó a divagar...

Dicha frase me hizo reflexionar sobre cuánta gente nos conoce DE VERDAD como realmente somos, y no hablo de gente cualquiera, sino de "nuestra gente": familia, amigos, pareja, compañeros... toda esa gente que siempre te ha acompañado y que todavía sigue acompañándote, y por otra parte, toda esa nueva gente que día a día te encuentras por el camino y que, por un motivo u otro, de repente se convierte en parte de tu vida.

Toda esta parrafada cobrará algo de sentido si os digo que odio que me juzguen, etiqueten y critiquen, sin conocerme de antemano, o conociéndome, pero sin haberse molestado en hacerlo DE VERDAD. Probablemente aquellos que me conocen encontrarán los motivos y argumentos suficientes para hacerlo, pero ¿que lo haga cualquiera? basándose en una apariencia, comentario inoportuno, o simplemente en un cotilleo en boca de otro que probablemente tampoco te conozca de nada, o casi nada, es algo que nunca podré entender, y mucho menos aceptar.
Lo cierto es que esto último, a pesar de que en un momento dado me pueda fastidiar, no me quita el sueño. La frase que da título a este blog para mi cobra sentido con la gente que me importa. Con "todo el mundo" me refiero a mi mundo, porque a día de hoy, en él sólo hay sitio para aquello y aquellos que me interesan.

Poniéndome un poco más profunda, muchas veces me he planteado... ¿cuánta gente que nos rodea nos ve del mismo modo en el que nos vemos a nosotros mismos? Es decir, si me ven como soy YO de verdad, ¿me ven a mi o se quedan en lo superficial, en la apariencia, en una determinada siuación a raiz de la cual juzgan todas las demás? Y respondiéndome yo misma a mi pregunta: MUY POCAS. Tendemos a quedarnos con unas pocas cosas o facetas, tomamos la parte por el todo y no vemos más allá, dejándonos muchas cosas trascendentes por el camino.

Me gustaría que todos aquellos que me conocen, me importan y obviamente, a los cuales yo también les importo, me mirasen y me viesen, de verdad, sin ideas preconcebidas, sin etiquetas, y al fin y al cabo, sin nada de por medio, porque lo único que tiene que hacer es mirar... y ver.

Buscar este blog