
-Estoy perdida, ¿Eso tiene arreglo?
-No. Sí. Ya se arreglará.
- ¿De veras? Fíjate en ti.
- Gracias. Cuánto más sabes quien eres y lo que quieres, menos te afectan las cosas.
- Ya. Es que aún no sé lo que quiero ser… ¿Sabes? Quise ser escritora pero odio lo que escribo y… intenté hacer fotos pero eran muy mediocres. Todas las chicas pasan por una fase de fotógrafas… y por querer un boli, ¿sabes? Y haces fotos tontas de tus pies…
- Ya lo averiguarás. No te preocupes por eso, sigue escribiendo.
- Pero esque soy mala.
- Eso es lo bueno.
Brillante diálogo de LOST IN TRANSLATION.
Dicen que esto de escribir es terapéutico, sobre todo escribir "a bocajarro" sin una temática concreta, simplemente plasmar en una página lo que te pasa por la cabeza en un momento dado.
Hablando esta mañana con unos amigos el tema ha salido a colación:
B-Me he decidido a escribir mi propio blog
N- Ah si? que bien!
B-24 horas de hibernación dan para mucho...
N-Pero, ¿Vas a escribir sobre algo en particular? o simplemente en "plan vomitar" lo que te pase por la cabeza.
B-Eso mismo. Cualquier cosa que me pase por la mente, o cualquier cosa que me provoque una emoción que necesite compartir.
Un día será a raiz de una canción, de una frase, de una discusión, de una frustración, otro será como vía de escape para canalizar la energía y no acabar destrozando la cristalería de Habitat. O el diálogo de una película, como en este caso, que nunca me cansaré de ver y releer.
Antes de continuar, quiero aclarar que nunca he estrellado copas, platos o similares, contra la pared ni contra ningún individuo. Ganas no me han faltado, y he de reconocer que la terapia del derrumbing es mucho más tentadora que la de escribir un blog... Pero por ahora mis bipolaridades no han llegado a esos extremos. Quién sabe dentro de una semana. O mañana.
Así que aquí estoy, como Charlotte , en la fase de escribir, no sé si bien o mal, pero escribo. Quizás dentro de un mes sea la fotografia, o el tango, y benditas aficiones! porque como me dé por coleccionar Manolos, o por hacerme espía y coleccionar hombres a lo Matahari, el asunto sería un poco más preocupante.
Y como Charlotte , también hay días en los que estoy perdida, y lo veo todo negro, y estoy muy segura de que lo que me preocupa no tiene arreglo. Pero por suerte, ese velo negro se disipa en cuestión de segundos.
Soy muy dada a eso de tocar fondo, derrumbarme, y rápidamente levantarme con energia renovada y mucha más fuerza de la que tenía antes de hundirme.
Suelo aplicar eso de: Si el problema tiene solución deja de ser un problema.
Ese y otros "mantras" que más de una vez me llevan a perderme con premeditación y alevosía... "Me encanta perderme porque me encuentro sin buscarme"; "Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos". Esto último es cosa de Cortázar, que de escribir y perderse creo que sabía bastante más que yo, pero lo he hecho mío.
Me pierdo. Me encuentro. Y me encanta.
No importa demasiado si te pierdes o te equivocas de camino, porque como dijo Alicia: siempre se llega a alguna parte si se camina lo suficiente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario