El título de este primer delirio-post-disertación, surge de una frase que leí hace tiempo y que hasta el día de hoy, nunca ha dejado de merodear en mi cabeza.Fue hace unos cuantos años, leyendo cosmo o derivados -lo reconozco, devoro Cosmopolitan, Elle, Vogue, Glamour, InStyle... a mucha honra, y porque yo lo valgo- a lo que iba, dicha frase salió de la boca de un actor español coetáneo de Bardem, algo que no sería relavante si no fuese por la pequeña animadversíón que el susodicho y su círculo me suscitan.
Era uno de esos nostálgicos (y probablemente resacosos) domingos, en los que me encontrada ensimismada en la lectura de algo tan profundo como la cosmo o derivados, cuando en una entrevista leí algo todavía más profundo que me despertó de mi letargo dominguero: "No todo el mundo es capaz de mirate, y verte" ahí quedó eso, y mi mente empezó a divagar...
Dicha frase me hizo reflexionar sobre cuánta gente nos conoce DE VERDAD como realmente somos, y no hablo de gente cualquiera, sino de "nuestra gente": familia, amigos, pareja, compañeros... toda esa gente que siempre te ha acompañado y que todavía sigue acompañándote, y por otra parte, toda esa nueva gente que día a día te encuentras por el camino y que, por un motivo u otro, de repente se convierte en parte de tu vida.
Toda esta parrafada cobrará algo de sentido si os digo que odio que me juzguen, etiqueten y critiquen, sin conocerme de antemano, o conociéndome, pero sin haberse molestado en hacerlo DE VERDAD. Probablemente aquellos que me conocen encontrarán los motivos y argumentos suficientes para hacerlo, pero ¿que lo haga cualquiera? basándose en una apariencia, comentario inoportuno, o simplemente en un cotilleo en boca de otro que probablemente tampoco te conozca de nada, o casi nada, es algo que nunca podré entender, y mucho menos aceptar.
Lo cierto es que esto último, a pesar de que en un momento dado me pueda fastidiar, no me quita el sueño. La frase que da título a este blog para mi cobra sentido con la gente que me importa. Con "todo el mundo" me refiero a mi mundo, porque a día de hoy, en él sólo hay sitio para aquello y aquellos que me interesan.
Poniéndome un poco más profunda, muchas veces me he planteado... ¿cuánta gente que nos rodea nos ve del mismo modo en el que nos vemos a nosotros mismos? Es decir, si me ven como soy YO de verdad, ¿me ven a mi o se quedan en lo superficial, en la apariencia, en una determinada siuación a raiz de la cual juzgan todas las demás? Y respondiéndome yo misma a mi pregunta: MUY POCAS. Tendemos a quedarnos con unas pocas cosas o facetas, tomamos la parte por el todo y no vemos más allá, dejándonos muchas cosas trascendentes por el camino.
Me gustaría que todos aquellos que me conocen, me importan y obviamente, a los cuales yo también les importo, me mirasen y me viesen, de verdad, sin ideas preconcebidas, sin etiquetas, y al fin y al cabo, sin nada de por medio, porque lo único que tiene que hacer es mirar... y ver.
No hay comentarios:
Publicar un comentario