Don't disturb please: switched off, unplugged, chilling, wind down. Lo necesito, mínimo un fin de semana al mes.
Hay ciertos días en los que no hacer nada se convierte en una necesidad imperiosa.
Sólo yo conmigo misma y mi no hacer nada: Siesta de 3 horas, me despierto, dolor de cabeza y la boca como el esparto, ducha templada, como nueva, momento series, perdidos-sexo en nueva york-gossip girl. De repente me apetece viajar, busco vuelos a lisboa, me aburro, media hora de charla telefónica contando batallitas, fin de la conversación, voy a la cocina, bebo agua, me como un melocotón, preparo 1L. de té verde que no me bebo, voy al baño, me depilo las cejas, vuelvo al sofá, enciendo la tele, paso.
Vuelvo a la cama, me acomodo con el portatil, un poco de facebook, blogging, descargas, ordeno la biblioteca de itunes, me emociono con una canción, luego otra que me carga las pilas, recuerdo que tengo que tender una lavadora, de camino a la terraza veo pelusas, barro y después tiendo.
Vuelvo a la cama, leo, me adormilo, me espabilo, me limo las uñas, me acuerdo del té verde. Voy a la cocina, preparo un sandwich y me olvido del té, me tiro en el sofá, tele, me aburro. Vuelvo a la cama, escribo este post... Y teniendo en cuenta que soy insomne, a saber que viene después. ¿Encaje de bolillos?.
Mi "no hacer nada" se convierte en mil quehaceres absurdos e improductivos a la par que enriquecedores, que me sientan de maravilla, por cierto.
21/8/09
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